Temblor hoy en Perú EN VIVO: últimos sismos, epicentro y reporte del IGP del 2 de octubre de 2026

El Instituto Geofísico del Perú (IGP) mantiene un monitoreo sísmico continuo a nivel nacional para brindar información técnica inmediata a la población y a las autoridades de gestión del riesgo. En esta cobertura en vivo te presentamos el reporte oficial en tiempo real con los últimos movimientos telúricos registrados, detallando la magnitud, el epicentro y la profundidad focal en las distintas regiones del país.

Debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, el Perú experimenta una constante actividad tectónica producto de la fricción entre placas y fallas locales. Sigue en directo las actualizaciones emitidas por el Centro Sismológico Nacional (Censis), junto con las principales medidas de prevención, pautas de seguridad y recomendaciones de Indeci ante cualquier eventualidad.

Sismo en Amazonas

El Instituto Geofísico del Perú (IGP), mediante el Centro Sismológico Nacional (Censis), informó sobre un nuevo evento telúrico de magnitud 3.5 registrado a las 10:27 horas de hoy, viernes 2 de octubre. De acuerdo con el reporte técnico, el epicentro se ubicó a 32 kilómetros al norte de Santa María de Nieva, en la provincia de Condorcanqui, región Amazonas.

Este movimiento presentó una profundidad focal de 20 kilómetros, catalogándose como un sismo superficial, con una intensidad de nivel II percibida en Santa María de Nieva. Hasta el momento, las autoridades de Defensa Civil e Indeci no han registrado pérdidas humanas ni daños materiales, e instan a la ciudadanía a tener identificadas las zonas seguras en el hogar.

La importancia de los mapas de peligro sísmico

Los mapas de peligro sísmico elaborados por el IGP y entidades científicas permiten identificar las zonas con mayor aceleración esperada del suelo ante la ocurrencia de un gran terremoto. Esta zonificación se basa en el registro histórico de sismos, la geología local y las fallas tectónicas activas.

Estas herramientas son fundamentales para el ordenamiento territorial y la planificación urbana en los municipios. Permiten determinar qué áreas requieren normativas de edificación más estrictas y en cuáles se debe restringir el crecimiento poblacional por el alto riesgo de amplificación de ondas o colapsos.

Sismo en Ucayali

El Instituto Geofísico del Perú (IGP), a través del Centro Sismológico Nacional (Censis), reportó un temblor de magnitud 4.0 registrado a las 07:33 horas de hoy, viernes 2 de octubre. Según el informe oficial, el epicentro del movimiento telúrico se localizó a 27 kilómetros al noroeste de Atalaya, en la provincia de Atalaya, región Ucayali.

El evento sísmico presentó una profundidad focal de 121 kilómetros, situándose en la categoría de sismo intermedio en la Amazonía peruana. Las autoridades locales de Defensa Civil e Indeci no han reportado daños materiales ni personas afectadas hasta el momento, aunque recomiendan a la población mantener la calma y contar siempre con la mochila de emergencia lista.

Vuelve a temblar La Libertad

Un sismo de magnitud 4,0 se registró a las 05:13 del 2 de octubre frente a la costa de Trujillo, en la región La Libertad, según el reporte del Centro Sismológico Nacional del Instituto Geofísico del Perú (IGP).

El movimiento telúrico tuvo una profundidad de 56 kilómetros y su epicentro se ubicó a 39 kilómetros al oeste de Trujillo. La intensidad fue de II-III en Trujillo, por lo que fue percibido de forma leve por parte de la población.

Sismo en La Libertad

Un sismo de magnitud 4,1 se registró a la 01:14 del 2 de octubre, con epicentro a 28 kilómetros al suroeste de Otuzco, en la región La Libertad, según el reporte del Instituto Geofísico del Perú (IGP). El movimiento tuvo una profundidad de 106 kilómetros y fue percibido con una intensidad de entre II y III en Otuzco.

El IGP ubicó el epicentro a 47 kilómetros al suroeste de Ilo

El sismo reportado tuvo una magnitud de 3,9 y se originó a una profundidad intermedia de 32 kilómetros. Los datos difundidos por el IGP permiten establecer la ubicación y las características del evento, además de ofrecer una referencia para las autoridades locales y la población de las zonas cercanas.

Un mapa satelital del Instituto Geofísico del Perú ubica la región de Moquegua con un marcador rojo en el sur del territorio peruano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una intensidad de II-III indica que el movimiento pudo sentirse de forma leve en Ilo. En esos casos, algunas personas pueden advertir una vibración, sobre todo quienes permanecen quietos en viviendas, oficinas o edificios. Los objetos suspendidos también pueden oscilar, aunque un nivel de esa magnitud no suele provocar daños estructurales.

El monitoreo sísmico mantiene relevancia para una población expuesta a movimientos frecuentes. Los reportes oficiales deben ser la referencia principal ante cada evento, ya que incluyen la hora exacta, la magnitud, la profundidad, el epicentro y la intensidad estimada en las localidades donde el temblor fue percibido.

Sismo en Moquegua

La planificación familiar permite responder ante un sismo sin improvisaciones

Las familias deben definir con anticipación qué hacer ante una emergencia. Esa preparación incluye identificar los espacios de protección dentro de la vivienda, fijar muebles pesados, revisar las rutas de salida y acordar un punto de encuentro fuera del inmueble para el caso de una evacuación.

Residentes de una zona urbana en Perú se agachan para protegerse durante un simulacro de sismo, con carteles del IGP y “SIMULACRO” visibles en la pared. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) recomienda que cada plan contemple las necesidades de todos los integrantes del hogar. Los niños, adultos mayores, embarazadas, personas con discapacidad, pacientes que requieren medicación permanente y mascotas necesitan medidas específicas antes, durante y después de un movimiento sísmico.

Personal del COEN supervisa el desarrollo del II Simulacro Nacional 2025 desde la central, en coordinación con autoridades regionales y sectoriales.

También es necesario observar las condiciones de seguridad de la vivienda. Las grietas en muros o columnas, las conexiones de gas deterioradas, los cables expuestos y los objetos pesados colocados en altura pueden representar riesgos. Una revisión previa permite corregir situaciones que podrían complicar la respuesta durante un temblor.

La mochila de emergencia debe contener recursos para las primeras 24 horas

La mochila de emergencia debe permanecer en un lugar accesible y contener artículos para enfrentar las primeras 24 horas posteriores a un desastre. Durante ese período pueden producirse cortes de agua, energía eléctrica, telefonía, internet o transporte, según la magnitud de la emergencia y los daños registrados.

Entre los elementos básicos figuran agua potable, alimentos no perecibles, una linterna, radio portátil, pilas, cargador externo, botiquín, mascarillas, abrigo y artículos de higiene. Los documentos personales, las llaves, el dinero en efectivo y una lista de teléfonos de emergencia deben guardarse en una bolsa impermeable.

Una mochila de emergencia equipada con agua, botiquín, alimentos y radio promueve la preparación ciudadana ante sismos y desastres naturales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La preparación debe adaptarse a cada familia. Quienes tengan bebés deben sumar pañales, fórmula, biberones, alimentos y ropa de recambio. Las personas con enfermedades crónicas necesitan incluir sus medicamentos, recetas y elementos de apoyo, como lentes, audífonos, bastones o equipos que requieran para su movilidad.

  • Agua y alimentos no perecibles.
  • Linterna, radio portátil, pilas y batería externa.
  • Botiquín con gasas, vendas, antiséptico y medicamentos personales.
  • Documentos, llaves, dinero y teléfonos de emergencia.
  • Ropa abrigada, manta, mascarillas y productos de higiene.
  • Artículos para bebés, mascotas, adultos mayores o personas con discapacidad.

Una mochila de emergencia roja despliega sus artículos básicos para la preparación ante contingencias como agua, alimentos, botiquín, documentos, dinero y ropa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante el movimiento se deben evitar ventanas, ascensores y objetos que puedan caer

Cuando comienza un sismo, la prioridad es reducir el riesgo de golpes por vidrios, muebles, lámparas, repisas o partes de la estructura que puedan desprenderse. Mantener la calma ayuda a evitar carreras, empujones y situaciones que dificulten una evacuación posterior.

Dentro de una vivienda, oficina o escuela, las personas deben alejarse de ventanas, espejos, estantes y artefactos eléctricos. Si no es seguro salir mientras dura el movimiento, corresponde ubicarse en una zona de protección definida previamente y cubrir la cabeza con los brazos o con un objeto resistente.

El interior de una vivienda en Perú presenta objetos caídos, lámparas en movimiento y una pequeña grieta en la pared debido a un sismo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

No se deben usar ascensores durante un temblor ni inmediatamente después. La salida debe efectuarse por las escaleras una vez que el movimiento termine, siempre que no existan daños visibles. En la calle, se recomienda alejarse de fachadas, postes, cables, carteles, puentes y otras estructuras expuestas.

Quienes conduzcan deben disminuir la velocidad y detener el vehículo en un lugar seguro, sin bloquear rutas de evacuación ni estacionar debajo de pasos elevados o tendidos eléctricos. En las zonas próximas al litoral, un sismo fuerte o prolongado puede requerir una evacuación preventiva ante una eventual alerta de tsunami.

Una familia peruana se desplaza hacia la zona segura de su hogar durante la práctica de un simulacro de emergencia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Después del movimiento, la primera medida consiste en verificar si hay personas heridas y brindar primeros auxilios cuando sea posible. Si el inmueble presenta daños en columnas, paredes, techos, escaleras, instalaciones eléctricas o conexiones de gas, no se debe reingresar hasta que una evaluación especializada determine que no existe peligro.

Ante olor a gas, chispas o cables expuestos, se deben cerrar las llaves de los servicios solo si la acción no implica un riesgo. Tampoco corresponde encender fósforos, encendedores o interruptores eléctricos cuando existe sospecha de una fuga. Para comunicarse con familiares, se recomienda priorizar mensajes de texto o servicios de internet, ya que las llamadas pueden saturar las redes.